Profesora perra aprueba a su alumno a cambio de sexo

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Ya te gustaría a ti y a mi que una profesora perra con dos tetas gigantes nos obligase a comerle el coño. Pues Julia Ann puede ser la maestra ideal por muchos motivos, pero sobre todo porque follar una sola vez con ella sería como tirarte a cien jovencitas vírgenes e incluso mejor. Pedazo de mamada de coño le metió su alumno, joder, si existen huellas dactilares en el coño aquel día se las borró entera mientras ella se masturbaba y se corría en toda su boca. Obviamente luego ella le devolvió el favor, pero además lo aprobó con matrícula de honor.